Empoderamiento: sinergia y tecnologías

Empoderamiento (“empowerment”) es una de esas palabras que gustan. Aunque nació y se popularizó en relación con los movimientos sociales de la mujer a mediados de los años 80, se ha extendido a todo tipo de ámbitos: empresa, escuela, pobreza y desarrollo, discapacidad, e incluso como libros de autoayuda. Así que mucho tiene que gustar para que todos se hayan apropiado del término de una u otra manera.
“Empoderar, término novedoso y recién llegado en el sector tecnológico no es más que la adaptación y apropiación en este ámbito de un viejo concepto” (Yolanda Rueda, presidenta de la Fundación Cibervoluntarios)
Visto en: No puedo creer noticias
Mi punto de partida para este post ha sido una guía publicada por ASOCAM, una plataforma latinoamericana formada por 50 entidades de 8 países para promover la gestión de conocimientos sobre temas clave del desarrollo rural: Empoderamiento: concepto y orientaciones.

Quizá la enorme expansión del concepto de empoderamiento haya contribuido a que se haya desdibujado, pero también se ha ampliado y enriquecido. Parece que está más o menos claro que “empoderar” se dice rápido, pero se hace despacio. Es una idea compleja, en la que intervienen múltiples factores –más de los que podemos controlar-, se puede abordar desde diversas perspectivas y se desarrolla en varias dimensiones.

Hay definiciones para todos los gustos, dependerá de nuestra perspectiva y del momento. Yo me quedo con ésta de UNICEF: “Empoderamiento se refiere especialmente a la acción colectiva por parte de los afectados para superar los obstáculos de una desigualdad estructural, la cual les puso previamente en una posición de desventaja”. La pregunta que todo el mundo se hace es: ¿cómo se empodera un grupo social? Como ya he señalado, y aunque suene a broma, se hace despacio. Karunawathie Menike es una líder campesina en Sri Lanka de la que podemos leer un artículo en el libro El Desarrollo y Poder, publicado por Intermon, el cual probablemente a algunas personas no les hará gracia, pero que nos ofrece un punto de vista de la persona potencialmente empoderada de una forma muy elocuente. Denuncia las prisas de Gobiernos y ONGs por obtener resultados inmediatos en sus programas de empoderamiento. Los resultados de muchos de estos programas apresurados y mal concebidos no llevan más que a confusión e incluso a nuevos conflictos. Karunawathie dice que los cambios han de producirse poco a poco, dando tiempo a la comunidad para madurar y evitar que decisiones precipitadas provoquen reacciones antagonistas que empeoren la situación. En sus propias palabras: “las distorsiones sociales y económicas que resultan de todas estas intervenciones crean problemas nuevos a los que los Pobres nunca habían tenido que hacer frente”.

Por otra parte, parece necesario tener en consideración, como mínimo, dos facetas del empoderamiento:
  • Una psicológica, relacionada con la motivación necesaria para que la persona emprenda un camino de autodeterminación y control de su vida.
  • Otra comunitaria, que incluye la anterior y requiere de la participación activa del grupo social en las políticas sociales de las que son objeto.
Los autores de la guía a la que me referí más arriba publicada por ASOCAM distinguen a su vez, respecto a la comunitaria, tres dimensiones íntimamente relacionadas: empoderamiento social, empoderamiento político y empoderamiento económico.

La sinergia pone todo en movimiento: para que haya empoderamiento, debe haber voluntad, la voluntad de la persona afectada. Ésta es la primera gran dificultad, ¿cómo hacer consciente al ciudadano de la posibilidad de cambiar y mejorar su situación? A veces, esta voluntad ya existe y es consciente, entonces el empoderamiento debe producirse teniendo en cuenta su entorno y su particular estructura social. Sin prisas, a su ritmo. Intentar resolver problemas a destiempo puede generar otros problemas. El empoderamiento psicológico (cubriendo en primer lugar las necesidades básicas como la vivienda, el trabajo, el dinero, etc.) abre las puertas al empoderamiento comunitario, el cual reforzará a su vez el psicológico. El empoderamiento comunitario se irá produciendo en cada una de las dimensiones mencionadas (social, político y económico) y cada avance en una de estas dimensiones, influirá positivamente en las otras. Todo es sinergia.

Spot de Obra Social Caja Madrid (2008)

Las tecnologías en el empoderamiento ciudadano 

¿Y cuál es el papel de las tecnologías en este proceso de empoderamiento? Algunos hipervínculos más, algunas lecturas más y algunas horas de reflexión más, me llevan a una conclusión que, curiosamente, me ha recordado al famoso informe Coca-Cola de la felicidad (el primero de 2008): el dinero no da la felicidad, pero ayuda. De la misma manera, pienso que las tecnologías no empoderan por sí mismas, pero ayudan.

Muchos expertos ya lo vienen diciendo. Por ejemplo, respecto a lo que está ocurriendo estos últimos meses en Oriente Medio, Francis Pisani, periodista y experto en tecnologías de la información, dice que “Twitter no sirve para tomar el poder” pero ayuda. Aunque no estemos hablando aquí de revoluciones violentas, me temo que el caso es el mismo. Las tecnologías de la información y de la comunicación (sobre todo las de comunicación) entran en juego especialmente en el empoderamiento comunitario. La web 2.0 debería servir en este proceso, ya que la base de la 2.0 es una participación plural y heterogénea “bottom-up” (de abajo a arriba), el mismo proceso que mejor funciona en el empoderamiento comunitario, mejor que los programas “top-down” (de arriba a abajo) como denunciaba Karunawathie. Y lo hará de forma sinérgica.

Para conocer algunas experiencias sobre el uso de las tecnologías en el proceso de empoderamiento, recomiendo una visita a la web de la Fundación Cibervoluntarios, una organización sin ánimo de lucro compuesta por emprendedores sociales cuya visión es utilizar las nuevas tecnologías como medio para la innovación social y el desarrollo. Por cierto, que su fundadora ha sido elegida recientemente entre las top 100 mujeres líderes en España. ¡Felicidades!

Y tú, ¿cuál crees que es el papel de las tecnologías en los procesos de empoderamiento?
Empoderamiento: sinergia y tecnologías Empoderamiento: sinergia y tecnologías Reviewed by Emilio Ferreiro on 18.4.11 Rating: 5

1 comentario:

  1. Antes de nada quiero dejar claro que mi ignorancia en estos temas es muy grande, pero tengo la sensación de que las TIC's son fundamentales en los procesos de empoderamiento. La web 2.0 ofrece herramientas que pueden actuar como un altavoz de las voces minoritarias. Todos tenemos nuestro sitio en la red, y nuestra voz puede ser oída.

    Ahora, lo más complicado de todo lo que comentas en el texto, a mi ignorante parecer, es la sinergia, el movimiento. El estado del bienestar ha hecho que las personas entendamos que nuestros derechos son innatos a nosotros mismos. Y mientras los tenemos no nos preocupamos de los que no los tiene. Y el que no los tiene, en muchas ocasiones no es consciente de que puede tenerlos. Así, mientras el inmovilismo sea la base de todas las relaciones, no será posible ni movimiento, ni sinergia, ni voz.

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