¿Videojuegos y violencia?

Este blog sigue sin tomar forma, no he encontrado ni el tiempo ni el momento de buscarle el enfoque definitivo. Pero hay dos razones por las que no puedo dejar de escribir una nueva entrada:
  1. Casualmente me he fijado que mi blog está a puntito de llegar a las mil visitas. Lo sé, es una tontería sabiendo que hay blogs que reciben millones de visitas, pero es que no esperaba ni que llegara a las cien, y me hace ilusión, la verdad. Este post es para mi una forma de pre-celebración.
  2. La lectura de una noticia así: "Los videojuegos de acción se revelan como potenciadores del cerebro", muy relacionado con mi última entrada en el blog.
Resumidamente, la noticia explica que investigadores de la Universidad de Rochester y Ginebra expusieron en un Congreso Europeo de Neurociencia algunas conclusiones positivas sobre el uso de videojuegos de acción: mejora de la agudeza visual, en la toma de decisiones o en el nivel de atención.

Visto en: encabezadostwitter.com
Me parece algo importante porque hasta ahora las atribuciones positivas que se le hacían a este género de videojuegos solían estar basadas en beneficios físicos, tales como mayores habilidades motrices o mejor coordinación óculo-manual. Por contra y en contra, este tipo de videojuegos son los que más se asocian con trastornos de carácter o adicciones. De vez en cuando sigue saltando a los medios alguna noticia que viene a reforzar esta asociación, a veces extensiva a otro tipo de juegos, como ésta muy reciente: Cuando los videojuegos pueden matar

Titulares como estos apuntan directamente al videojuego como causa, en este caso, del fallecimiento del chico. Claro que un titular como "Una persona con sobrepeso, problemas cardíacos y respiratorios muere tras pasarse dos días jugando a videojuegos" no hubiera sido tan "atractivo". Además, cuando la persona que se muere se ha pasado dos días tirada en el sofá viendo la televisión, tampoco es noticia.

Esto ya viene de atrás. José Antonio Ortega y Juan Antonio Fuentes nos recordaron algunos de los casos más alarmantes, siendo el primero de ellos el videojuego Doom en 1999, cuando se supo que uno de los jóvenes de la matanza de Columbine jugaba frecuentemente a este videojuego. A partir de los años 80, algunas investigaciones sobre los videojuegos se centraron en estudiar la relación causa-efecto y Ricardo Tejeiro revisó en 2009 las evidencias científicas hasta ese momento. Ricardo y otros colaboradores desmontaron, literalmente, muchos argumentos sobre una relación causal negativa e indicaron que, en esencia, no existían bases científicas concluyentes o que, en el mejor de los casos, el apoyo empírico era endeble. Sí reconocían unos pocos trastornos médicos, como los conocidos ataques epilépticos (aunque mayoritariamente ya se daban antes por otras causas) o los derivados de los movimientos repetitivos de la mano.

¿A qué se debe, entonces, esta perpetuación del imaginario pesimista popular sobre los videojuegos? Según Miguel de Aguilera y Alfonso Méndiz (2005) las causas pueden encontrarse en "una serie de razones de índole y peso variados, entre las que se incluyen unas que responden a intereses industriales, otras relativas a las orientaciones científicas dominantes en el estudio de la comunicación y la cultura y aún otras vinculadas con las incertidumbres que provoca nuestra cambiante sociedad (pánico moral). Ese discurso, en todo caso, ha sido adoptado por las principales instancias rectoras e institucionales de distintas sociedades y difundido después a través de diferentes vías entre los ciudadanos, que se lo apropian –reinterpretándolo- en el marco doméstico”.

Visto en: desmotivaciones
Conociendo estos antecedentes, desde mi punto de vista, en definitiva, me parece que la noticia "Los videojuegos de acción se revelan como potenciadores del cerebro" viene a romper una lanza a favor de este género. Ya le venía haciendo falta.

Referencias:

¿Videojuegos y violencia? ¿Videojuegos y violencia? Reviewed by Emilio Ferreiro on 31.7.12 Rating: 5

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