Por qué son importantes los subtítulos

Cuando la gente utiliza el transporte público para viajar por la ciudad, cada vez más personas sustituyen los libros y periódicos por los dispositivos móviles. Cuando a finales de 2014 tuve la oportunidad de visitar Tokio, me sorprendió mucho no ver ni una sola persona leyendo en papel y esa realidad ya está llegando a aquí.

Metro de Tokio en diciembre de 2014 (foto: Emilio Ferreiro)

El vídeo (con subtítulos) es el rey

La mayoría aprovechamos esos momentos para leer noticias o visitar nuestras redes sociales. Y, cada vez con más frecuencia, el medio estrella de comunicación en las redes es el vídeo. Desde hace algunos años, Facebook está potenciando el vídeo en lugar de las fotos, al igual que Instagram (comprada por Facebook en 2012) o incluso Twitter, que permite desde 2015 subir vídeos de hasta 512 Mb.

Y admitámoslo, utilizar los auriculares a diario es un poco engorroso. Los productores de contenidos lo saben y la mayoría está añadiendo subtítulos a sus vídeos o, al menos, descripciones en texto (ver, por ejemplo, UPSOCL, Bored Panda y EH!). Facebook e Instagram permiten editar sus vídeos, añadir emojis y textos. Facebook ahora también incluye una funcionalidad para generar automáticamente los subtítulos del contenido sonoro o añadir un archivo de subtítulos .srt. Por supuesto no debemos olvidar que YouTube ya implementa todas estas funciones desde años e incluso las transcripciones.

Recientemente he visto un vídeo de Nas Daily, un youtuber convertido en programa de TV con más de 8 millones de seguidores en Facebook y cientos de millones de reproducciones de sus vídeos. El vídeo se titula "Él es importante", con más de un millón de reproducciones, y Nas recomienda el uso de los subtítulos porque el 60% de las personas que ven sus vídeos lo hacen sin sonido. Nas sabe desde hace años que los subtítulos le permiten atraer más visitantes y retener a la audiencia, pero algo que descubrió recientemente es que además son útiles para las personas sordas.


Nas dice que solo emplea 25 minutos adicionales al día para colocar estos subtítulos a sus vídeos y, en cambio, todo el mundo se beneficia de ellos.

¿Subtitulado o doblaje?

España es un país tradicionalmente de doblaje. Nuestra vecina Portugal subtitula todo. Desde hace unos años, especialmente con la llegada de las plataformas de streaming como Netflix o HBO, que ofrecen todos sus contenidos con diferentes idiomas hablados y subtítulos, el debate entre la idoneidad del doblaje de audio o el subtitulado se ha encendido.

Un bloguero y periodista digital llamado Antonio Toca se enfrentó hace diez años a una gran cantidad de críticas cuando defendió el subtitulado frente al doblaje. Su artículo se titulaba "El daño real del doblaje" y nos recuerda que aproximadamente el 50% del trabajo de una actriz o actor es su voz, algo que ya he leído en más de una ocasión. Personalmente me resulta imposible apreciar la enorme habilidad que atribuyen a Meryl Streep para los acentos, el control de la voz y el aprendizaje de idiomas, pero es evidente que ha contribuido a hacerle ganadora de tres premios Óscar a la mejor actriz y 21 nominaciones. Todo ello se pierde inevitablemente con el doblaje.

Por Internet circulan muchos vídeos que muestran doblajes de mala calidad o la pérdida que supone perder el audio original, como este de la serie Dexter:


Como persona sorda, siempre voy a cines en versión original con subtítulos. Ahí no resulta difícil coincidir con alguna actriz o actor. Si tanto acuden a estas salas, por algo será, ¿no?

Así las cosas, Europa está dividida entre el doblaje y el subtitulado. En este gráfico puede verse que España se encuentra entre los países que mayoritariamente utilizan el doblaje, y en Hypertextual apuntan a que todo tuvo origen en una ley franquista de 1941 para defender el español como símbolo de identidad nacionalista y ejercer la censura.

Mapa de Europa que mayoritariamente usan doblaje o subtitulado en cine y televisión
Mapa de Europa con uso mayoritario de doblaje o subtitulado. En azul: siempre subtítulos, salvo programación infantil con doblaje. En rojo: uso exclusivo del doblaje, tanto para películas como series. En naranja: generalmente subtítulos y uso ocasional del doblaje. Fuente: Wikipedia inglés.

¿Cuánto cuesta doblar o subtitular una película?

El coste del doblaje o del subtitulado depende de factores obvios como la duración de la película o contenido audiovisual, si se cuenta previamente con la transcripción del audio a texto en el idioma que se quiera doblar o subtitular, etc.

Parece obvio que el doblaje requerirá un mayor coste económico. El subtitulado puede hacerlo una única persona frente a un ordenador y el software adecuado (uno de los más populares y gratuitos es Aegisub) y la postproducción para integrar el subtitulado en el contenido audiovisual es también relativamente fácil.

Sin embargo, para el doblaje, son necesarios muchos más recursos, entre otros:
  • Sala de grabación de audio. Obviamente se requiere de una sala con unas características de insonorización y el equipamiento de sonido correspondiente (micrófonos, equipamiento informático, etc.).
  • Actrices y actores para re-intepretar en la lengua meta.
  • Otro personal, como el técnico de grabación o el técnico de mezclas.
Por ello, algunas fuentes informan que doblar una película cuesta entre 30.000 y 35.000 euros, mientras que subtitularla cuesta entre 2.000 y 3.000 euros.

Cabina de doblaje (foto: © Adaliz Guzman / worldbeatgroup.com)

Subtítulos para personas sordas

En inglés se diferencia entre closed captioning y open captioning, que a mi me gusta traducir como subtítulos opcionales y subtítulos en abierto, aunque se puede encontrar la traducción literal de subtitulado cerrado y subtitulado en abierto.

Dentro de los subtítulos cerrados o subtítulos opcionales, se encuentran los subtítulos generales por razones de idioma y los subtítulos para personas sordas. Los subtítulos opcionales generales son los utilizados en las mencionadas plataformas streaming como Netflix y HBO, mientras que los subtítulos para personas sordas tienen una serie de características extra que facilita el seguimiento del contenido audiovisual para este colectivo, tales como los subtítulos en diferentes colores en función del personaje o la información contextual (sonido ambiente, entonación, etc.).

Ejemplo de subtitulado para personas sordas, con textos en diferentes colores según el/la personaje e información contextual  referida a la entonación (entre paréntesis).

Podemos encontrar una guía metodológica básica para el subtitulado de vídeos con Aegisub y editada por CESYA aquí. El CESYA es el Centro Español del Subtitulado y la Audiodescripción, en cuya web también encontramos numerosa documentación al respecto y dónde formarse como profesional.

Ganar dinero subtitulando

Aunque no seas un profesional de la producción audivisual, es relativamente fácil añadir subtítulos a tus vídeos con un pequeño tiempo de aprendizaje inicial. Tienes multitud de herramientas a tu disposición y cada vez más redes sociales dan facilidades para los subtítulos o la inserción de textos en el vídeo.

Si quieres dedicarte a ello profesionalmente, es una buena idea. La profesión de subtitulador/a está recibiendo una fuerte demanda en los últimos años, por una parte, por el aumento del número de horas que se subtitulan los medios de comunicación audiovisual y, por otra parte, por la progresiva aceptación de la versión original subtitulada (VOS) en el cine y en las plataformas de streaming. Por ejemplo, Netflix lanzó en 2017 una plataforma para captar profesionales de traducción y subtitulado y pagaban por ello.

Menú de idiomas y subtítulos en la serie Narcos de Netflix
Menú de audio y subtítulos en la serie Narcos de Netflix

Por qué son importantes los subtítulos Por qué son importantes los subtítulos Reviewed by Emilio Ferreiro on 16.4.18 Rating: 5

No hay comentarios:

Con la tecnología de Blogger.